Preocupación Vs Ocupación

¿Crees sinceramente que la preocupación te ayuda cuando te sientes estancada y no sabes qué camino tomar?

La definición de preocupación según el diccionario de la Lengua Española “es un sentimiento de inquietud, temor o intranquilidad que se tiene por una persona, una cosa o una situación determinada”.

No podemos ocupar nuestra mente con pensamientos anticipándonos a los hechos sin que hayan ocurrido aún. Si ocurre o vuelve a suceder aquello tan temido, nunca será la misma experiencia, sabrás cómo atajarlo. Cada experiencia que vivimos es distinta, si lo miras desde otro ángulo, después de todo no es tan mala, aprovecha para sacarle partido, alguna ventaja, un nuevo aprendizaje.

Si te preocupas tanto, no hay espacio en tu mente para pensar de manera coherente, racional y tomar decisiones correctas o que se aproximen a lo acertado, lo más probable es que se tome decisiones guiadas por lo que sentimos en ese preciso momento; casi siempre las consecuencias serán negativas o frustrantes.

¿Cuántas veces nos levantamos desanimadas, sin humor, perdemos el deseo de arreglarnos y ponernos guapas?

Hay días que no te anima nada, te ves envuelta en un torbellino de problemas y no ves la salida, te preocupas tanto y no te das cuenta que podrías poner en riesgo tu salud emocional y físico.

¿Pensar en ayer y en mañana, sirve de algo?  Ni hablar si te pones a pensar en tu soledad, en la falta de trabajo, en tus amigos o enemigos, en tus ilusiones o desilusiones, en tus sueños y proyectos que aún no se realizan, en tus fracasos como emprendedora, como novia, amiga, madre y esposa, a veces no sabes ni por qué estás preocupada y sin embargo sientes angustia. El ayer ya pasó y el mañana traerá su propio afán.

¿Todos estos pensamientos solucionan tu vida en algo?

Si aún no sabes lo que te está pasando:

Analiza cada situación que te lleva a ese estado, piensa tranquilamente cómo podrías solucionarlo, si está en tus manos o depende de otros resolverlos y si sabes cómo, entonces actúa. Piensa también si esa preocupación es exagerada o simplemente te está llevando  a tomar decisiones urgentes y precipitadas.

¿Qué podríamos hacer?

  • Respira, respira y respira….
  • Tómate las cosas con más calma
  • Haz algo que te gustaría hacer y/o que lo dejaste aparcado
  • Deja tu mente en blanco, permite que los pensamientos maravillosos se apropien de ti.
  • Una ducha caliente aromatizante te vendría fenomenal
  • Habla contigo y di cosas bonitas sobre ti
  • Mira tus logros, por más que creas que son pequeñas no lo son, siguen siendo logros.
  • Descubre algo nuevo en tu interior, si no lo ves, sigue buscando, lo encontrarás.
  • El ejercicio moderado te ayudará, camina por el parque, siente la brisa del viento o los rayos del sol, siéntete en libertad.
  • Descubre un nuevo talento, juega con tu creatividad y si crees que no eres nada creativa, regresa a tu infancia o la infancia que deseabas tener.
  • Si te gusta la lectura, lee y ríete con ganas, que el mundo lo pueda notar.
  • Si te gusta escribir, escribe, no necesitas ser una gran escritora para empezar.

Dale un giro a la situación con una mente tranquila y encuentra la solución a ese problema.

Como has podido ver, hay un montón de cosas que podrías hacer.

Si te gustó este post, deja tu comentario.

 

4 comentarios
  1. Rosa Maria
    Rosa Maria Dice:

    Muy bueno el articulo.Lo tomo para mi.
    Muy claro sencillo de entender y de aplicar.
    Cuando llevas una mochila cargada de cosas innecesarias y la vacias te quedas con espacio para poder resolver tranquilamente aquella situacion que deseas,da paso a una buena resolucion.
    Las actitudes a tomar son muy buenas y necesarias.

    Responder

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