El Éxito de Mi Aceptación

A lo largo de estos años que fui orientando a mujeres y madres, me he dado cuenta que muchas de ellas no se aceptan ni se aman a sí mismas. Qué complicado se ha convertido el hecho de aceptarnos como somos, hemos creído la mentira ajena, lo negativo que hemos escuchado desde la infancia, hemos dado oído a esas voces que nos convencen de lo mala persona que somos, malas madres, incapaces, débiles, rechazables, en fin.. Esas voces que escuchamos nos han convencido de tal manera que le creímos, esa es una de las razones porque muchas de ellas no logran ver lo bueno, sus virtudes, sus cualidades, las cosas buenas que saben hacer, lo capaces que son de enfrentar a problemas y adversidades de la vida, las habilidades que tienen, las competencias que fueron adquiriendo, se enfocan más en sus debilidades, en sus defectos, en los errores que fueron cometiendo a lo largo de sus vidas, viven llenas de culpa, como si todo lo malo lo provocarían por sí solas, se convierten en su propio verdugo. 

Es sumamente importante no sólo conocernos, sino también aceptarnos y amarnos con la disposición de ser mejores cada día en todas nuestras facetas. Esta es la pregunta que siempre hago. ¿Cómo podremos amar a nuestra familia, nuestro cónyuge, hijos, amigos y semejantes si carecemos de ello? Es difícil amar cuando no te amas, aunque te hayas convencido que sí se puede amar, nadie puede dar lo que no tiene. ¿Cómo puedes saber si es amor lo que sientas y lo que das, si no lo haces por ti misma? Se cree que es amor, pero no lo es, el protagonista de tu propia historia de vida eres tú, no eres la villana de la película, no tienes un papel secundario, tienes el papel principal, lo tienes que aceptar y asumir. Los demás no pueden estar antes que tú. Por ejemplo tus hijos, tu pareja o tus padres. ¿Cómo puedes cuidar de tus hijos si tu eres la primera en descuidarse, en maltratarse y autoflagelarse? Si tu te enfermas, estás triste, llena de amargura o te pasa algo, afecta a los que tienes en tu entorno, ellos también sufren, incluidos tus amigos, da igual si eres hombre, mujer, madre, mayor o joven. Debes aprender a amarte y valorarte. 

¿Te has dado cuenta que pasas todo el tiempo contigo misma? A donde vayas, te llevas a ti misma. Cuando no estás rodeada de personas, cuando estás completamente sola, la mejor compañera y amiga debes ser tú, así que no tiene sentido pelearte contigo misma, rechazarte o verte siempre lo negativo; por tanto, es necesario llevarnos  bien con nosotras mismas. Joyzee Meyer en su libro, decía “tú eres la única persona de la que nunca te alejas” Cuánta razón tiene, verdad? Alguna vez  has estado cerca de personas tóxicas, negativas, con el ánimo por los suelos y que siempre se están quejando? ¿Cómo te has sentido o qué has pensado? Imagina tener que llevarte a esa persona a tu casa y no despegarte ni un segundo, sería una agonía el vivir día a día con ella. Por eso no sirve de nada ni te ayuda que constantemente te estés quejando de todo lo malo que eres o haces. Haz las paces contigo misma, con tu yo, con tu interior, con tus pensamientos. Ya que no tenemos ni un segundo lejos de nosotras es imprescindible que tengamos paz con nosotras mismas. 

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Tips para el fin de semana

Es fin de semana….

Para muchas mamis, llegar al fin de semana es un alivio porque desean pasar más tiempo con sus hijos, con su familia y descansar un poco, llegado el momento la realidad es diferente y para otras son días de estrés.

El solo pensar en los quehaceres de la casa, cuidar de los niños y hacer la compra, les provoca  desánimo, aburrimiento, nerviosismo y negativismo. Planeas un montón de cosas y actividades que debes realizar y no queda nada de tiempo para ti, ese precioso tiempo que tanto ansias durante toda la semana. Aquí está la clave, en reorganizar nuestro tiempo y gestionarlo adecuadamente, tanto que nos quede tiempo para nosotras y para nuestros hijos, probablemente creas que esto es casi imposible y el primer pensamiento que viene a tu cabeza es “No soy una super mamá”, “no puedo con todo”, “hay mucho por hacer en casa” si pensamos así, evidentemente no podremos gestionar nada, a veces se prioriza más las tareas del hogar que el verdadero disfrute del día, anteponemos las cosas pendientes, las multitareas y el fin de semana pasa volando, cuando nos damos cuenta ya es domingo por la noche, estamos a unas horas de empezar una nueva semana, así la vida se nos hace una monotonía, estamos cansadas, agobiadas y estresadas,  los hijos y la familia lo notan, son energías y emociones que a través de gestos y actitudes se transmiten.

¿Qué hacer para tener un buen fin de semana?

  • Elabora un plan con un listado de actividades que deseas realizar, selecciona tus prioridades. Si estás cansada, la cabeza en blanco y no tienes ningún plan no tendrás ganas de hacer nada, solo desearás llegar a casa y tumbarte en el sofá, terminarás viendo una peli o programa que ni te llame la atención, estarás con los nervios de punta, al primer ruido o queja de tus hijos, echarás gritos por toda la casa, regañando con todos. Como las mamás no tenemos tiempo muerto, aún  si tenemos toda nuestra mente saturada, aprovechemos el viaje en el metro o el autobús para escribir en nuestras notas o libreta las actividades del siguiente fin de semana, así una parte ya has reorganizado.
  • Duerme más y descansa bien. Imagina tener puesto el despertador a las 5  o 6 am todos los días y acostarte el viernes pensando en madrugar para ir a trabajar el sábado, otra mañana más que te levantas agotada. No hay nada más relajante que dormir una horas extra, despertar descansada y con buenas energías, dejar también que los niños duerman un poco más, es importante la flexibilidad y tolerancia en fin de semana.
  • Practica tu Hobby. Si eres apasionada al deporte, escribir, leer o simplemente tomarte una taza de café viendo algo de tu agrado o leyendo el periódico, es el momento perfecto para aprovechar antes que los niños se pongan en pie y empiece el bullicio, peticiones y actividades del día.
  • Apártate de las pantallas y el móvil. Aunque no creas consume una gran parte de nuestro tiempo, es un ladrón del tiempo y de nuestro disfrute a  no ser que tengas planeado conectar con amigas, leer, escribir o comprar entradas para el cine o hacer una reserva en un Restaurante para una cena especial ya sea con la familia o solos tu y tu pareja, de otro modo no es necesario.
  • Momento especial para ti y tu pareja. Muchas veces la rutina del día  a día, el trabajo y los hijos les hacen olvidar que antes de su existencia estaban tu y tu pareja. Quizá con la llegada de los niños la vida se haya convertido en algo caótico y una monotonía, los niños agotan es parte de la vida familiar, pero debemos esforzarnos por encontrar el punto medio y continuar alimentando el amor, la pasión y la vida social como pareja. Al principio hacían todo juntos y se dedicaban el uno al otro, con el pasar del tiempo cada uno organizó su día por separado y la rutina se apodera de la relación. Dedicarse exclusivamente a vosotros trae muchos beneficios como: tener una mejor y mayor comunicación, más conexión, fortalece el matrimonio o la relación e incluso la vida sexual.

Si realizan actividades que implique gastos económicos, míralo como una inversión. Al final, verdaderamente merece la pena invertir para ofrecerles a nuestros hijos un hogar feliz.

  • Busca un hueco para reunirte con tus amigas. Con nuestra maternidad no ha terminado nuestra vida social, solo ha cambiado. Las reuniones entre amigas son necesarias, nos aporta vitalidad y buenas energías, nos ayudan a reducir el estrés, a llevar mejor los problemas y nos hace sentir bien.

¿Cómo esperan los niños el fin de semana?

Ellos, desean ser libres, volar como el viento, jugar con papá y mamá, descubrir en familia y aprender todos a la vez. A veces es difícil disfrutar viendo tanto por hacer, pero ese disfrute es esencial para tus hijos, ellos lo necesitan, necesitan percibir buenas energías y estar seguros que los papás también desean estar con ellos a pesar de tanto por hacer.

¿Qué puedes hacer por tus hijos?

  • Abrázalos hasta tocar el alma. Necesitan ser amados y que se les demuestren con hechos.
  • Pon muchas dosis de amor en los alimentos que vas a preparar y procura que todos se involucren, a los niños les atrae y se divierten preparando sus propios alimentos y colaborando con sus padres.
  • Que el respeto, cariño y complicidad entre cónyuges sea visible para tus hijos y que lo puedan notar, les proporciona estabilidad emocional y son felices.
  • Esfuérzate en dar lo que deseas recibir de ellos, aunque algunas o muchas veces no veas tu recompensa. El tiempo te dará el privilegio de ver a tu familia unida, buenos hijos, hermanos, estudiantes, amigos, etc. Tu papel es fundamental en la construcción de tu hogar.

No parar, no significa que no debas ir con lentitud

¿Cuántas veces has experimentado en primera persona el estrés de la rutina?

A menudo estamos en automático, que si el trabajo, la familia, los problemas de casa, los hijos, las responsabilidades, etc, etc, etc. El tiempo pasa e incluso no nos damos cuenta que con el ir y venir también se nos va el disfrute de la propia vida. Notamos un cansancio físico, y si existe este cansancio, también aparece el emocional que es el primer indicador de la aparición del estrés. 

Si has sufrido estrés, sabrás que no es nada agradable, te roba la paz, la tranquilidad y cambia tu temperamento, incluso puedes llegar a convertirte en una persona llena de amargura en el alma, exigente, negativa y tóxica, no sólo te dañas a ti misma, sino a los que están cerca de ti.
Es bueno seguir caminando, continuar siempre y no parar nunca; pero, existe un pero, hay momentos en que debemos ir más lento, no significa que paremos en el camino, simplemente que bajemos el ritmo a nuestro caminar para tomar cuidado en nosotras, en nuestro cuerpo, en lo que pide nuestro ser. Si no caminamos lento, será difícil detectar señales que el cuerpo nos envía cuando necesita que nos cuidemos. Cuando no relentisamos nuestros pasos de la vida diaria, ya nos hemos infectado del estrés. 

  • Desconecta de la rutina y la monotonía diaria. Sal a dar un paseo, correr o apúntate al gimnasio. 
  • Revisa tu alimentación. ¿Realmente estás comiendo sano? a veces, por el poco tiempo que tenemos, comemos lo que encontramos en el camino y no examinamos si estamos alimentándonos equilibradamente y si eso que comemos es sano y bueno para nuestro cuerpo. Tener buena salud es muy importante, puesto que en el trabajo y en casa rendimos mejor. 
  • Analiza tu niña interior. Mímate, quiérete y pregunta a tu yo interior si está satisfecha con todo lo que le estás proporcionando. ¿Qué le hace falta? Quizá relajarse, ver una peli, leer un libro tranquilamente sentada en el sofá o el banco de un parque sin pensar en esa presión de todo lo que nos falta por hacer, esto solo nos agobia. 
  • Relacionate más, sal con tus amigos, aquellos que te hacen reír y tu a ellos, con los que compartes momentos emocionantes que te hacen olvidar que la vida no sólo es trabajo, aquí y allá.
  • Visita a la familia que te echa de menos y conoce gente nueva. 
  • Si deseas busca huecos para viajar, entiendo que significa un gasto extra y algunas veces no nos podemos permitir. Parte del disfrute de la vida es administrar correctamente nuestras finanzas y hacer que ello llegue para poder darnos ese gusto. 

Busca ayuda y asesoramiento profesional, esto no quiere decir que la ayuda es simplemente porque nos sentimos mal, a veces necesitamos hablar y desahogarnos con profesionales que nos puedan indicar correctamente el recorrido a seguir.

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Bebé en casa-Cambios por la Llegada de un bebé

Mamamorfosis hasta el final

Lo que tanto anhelamos ha llegado por fin. Pero… Existe siempre un pero, aunque mucho nos hemos mentalizado y hemos tomado consciencia de todo los cambios que implicaría la llegada de nuestro bebé, asumir la realidad nos cuesta como todo en la vida. Tranquila, no te agobies o desesperes, no te culpes ni te frustres por no hacerlo como esperabas o planeabas, no todo puede ser perfecto, no tenemos el control de todo; así que a respirar lentamente, tomarte las cosas con calma te ayudarán. Pídele a tu pareja o familia que te colaboren, sé sincera y exponles cómo te sientes si realmente tienes una familia comprensiva, hay casos que es difícil expresar esto para no herir sus sentimientos, especialmente a la familia política, si ese es tu caso, habla con tu pareja y que sea él quién les transmita el mensaje. Quizá no te apetezca recibir visitas en el hospital, estás en tu derecho, evita hacer las cosas solo para agradar a los demás, tómate la libertad de estar a gusto en tu recuperación, no siempre deseamos estar rodeado de personas en esos momentos en que el malestar aún no ha pasado y los cambios hormonales nos invaden, quizá no te apetezca arreglarte para recibir visitas o escuchar los comentarios imprudentes que puedan desagradarte o simplemente quieres descansar, dormir un poco, sentirte mimada y arropada por tu pareja o alguien especial. 

La alegría de tener a nuestro bebé en brazos nos da fuerza para soportar el dolor y recuperarnos pronto, pero existen muchos casos que es al revés, podemos estar más sensibles emocionalmente e incluso sufrir la famosa depresión post parto, si esto te sucede busca ayuda lo antes posible y abre tu corazón para recibirlo. No olvides que hay una criatura que te necesita, que no puede valerse por sí misma, que depende de ti, de tu fuerza, de tu amor, de tu dedicación y de tu tiempo. Estos momentos son cruciales también para nuestra salud emocional, experimentamos sentimientos encontrados, es normal que te agobies y hasta llores por cosas pequeñas que aparentemente en ese instante nos parece grande, no te preocupes tanto, eres una mamá que acaba de dar a luz y cada madre vive sus experiencias de manera particular; por tanto, nuestras experiencias no son comparables.

Los días irán transcurriendo y poco a poco te irás reponiendo de todo, paciencia y mucho ánimo. 

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Adaptación a Nuestra Maternidad | Hablando de bebés

Hablando de bebés

Bueno, ahora estamos de regreso a casa, dejamos el hospital y bebé en brazos tenemos que recuperarnos en casa y experimentar nuevas experiencias. Sí, nuevas experiencias, aunque tengas más hijos, los niños no son iguales, no sé comparan, tienen sus propias necesidades y precisan un cuidado singular según esas necesidades, por supuesto que no se puede aislar ni ignorar a los otros hijos; es más, está experiencia es un compartir para todos los miembros del hogar; por tanto, tendrás que aprender a gestionar adecuadamente y de manera equitativa los cuidados para cada hijo.

No te agobies pensando en lo difícil de la situación, claro que no será fácil, poco a poco aprenderás a manejarlo, confía en tu instinto maternal y en ti misma, siempre que tengas dudas o la situación te supere busca ayuda, si no es por el lado familiar, habrá alguien que te eche una mano. 

Ten paciencia contigo, aún nos acompaña las turbulencias emocionales, cuida tu estado emocional sobre llevando la rutina diaria con tranquilidad. Lo que las madres vivimos nuestros bebés lo viven también, nuestro estado de ánimo les afecta. 

No es el momento de hacer cosas, sino enfocarte en ti y en el cuidado del bebé, míralo como una oportunidad para disfrutar de tus hijos, no la desaproveches, de aquí a poco cuando te incorpores a tu jornada laboral o inicies un nuevo empleo, tu bebé tendrá que ir a la guardería o será cuidado por terceros, ya no podrás achucharle cada que te lo pida con su llanto. Lo que tenemos debemos disfrutarlo, a pesar de no siempre desearlo, hay tiempos en que no nos apetece nada, ni siquiera disfrutar a tus hijos, no por eso eres mala madre, también debes comprenderte y no culparte, ten paciencia de ti misma. 

Las orientaciones de la matrona o profesionales de la salud nos viene bien, asistir al grupo de madres en lactancia nos aporta liberar emociones escondidas y expresarlas, así como aprender con respeto las experiencias de cada madre. Hay días en que probablemente no quieras salir de casa y solo pidas a gritos o en silencio, descansar, dormir un poco y encontrar tu propio espacio, si eso te hace falta ten ese momento, y si tu situación no te lo permite, espera un poco y en cuanto veas la oportunidad, aprovéchalo. 

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Recta Final del Embarazo

Mamamorfosis a los 40

Mamis, estamos en la recta final. Se aproxima el día del parto y del alumbramiento.

La mayoría de las embarazadas coincidimos en lo difícil que se nos hace estas últimas semanas, experimentamos emociones encontradas como el miedo al dolor del parto y el deseo profundo de tener a nuestro bebé en brazos, en vernos cara a cara, tocarnos y llenarnos de amor. No dejes pasar estas semanas a la ligera, comunícate con tu bebé con más frecuencia, juega cuando se está moviendo, háblale, canta para ella y a través del masaje de tu barriguita expresale tu amor, seguramente recibirás la respuesta. 

Continuamos con las últimas revisiones, las analíticas, quizá la última ecografía. Es importante visitar el paritorio del lugar dónde darás a luz, cuéntale a tu ginecóloga, matrona o médico de cabecera tus temores, seguramente te explicarán sobre el tipo de parto que tendrás, te darán opciones una vez hayan valorado tu gestación y las posibles complicaciones que se pudieran presentar, sea cual sea tu caso confía en las manos de los profesionales y piensa que todo merece la pena mientras tengas a tu bebé en tus brazos sano y salvo. 
Día a día percibimos que el tiempo pasa más rápido, el día se aproxima y muy pronto estaremos abrazadas a nuestro bebé, piel con piel, por fin podrás besarle, embriagarte de su olor de recién nacido, mientras él o ella también experimentará cosas nuevas del mundo exterior, un mundo desconocido, obligado a desarrollar sus anticuerpos y poner más en acción sus defensas para protegerse de enfermedades o cualquier riesgo que pueda dañarle, necesita de mucho cuidado y amor, necesita sentirse amado para estar seguro y a salvo, al mismo tiempo se cortará el famoso cordón que nos une y nos hace ser uno solo. Pienso en esto y quizá me pongo un poco nostálgica, sentir esa pequeña tristeza no es nada malo, es normal, ahora pasamos a otra etapa. 
Estás últimas semanas o días comparte con tu pareja y familia esta experiencia al máximo, aunque tuvieras otro embarazo no volverán a pasar por lo mismo, cada experiencia es distinta. 
Notarás que tu bebé se mueve como un terremoto, mientras te relajas se pone activa, es un poco incómodo, pero nada inaguantable. Seguramente por las noches duermas mal o no duermas, el dolor de lumbares y las ganas constantes de orinar interrumpen nuestro precioso sueño, hasta realizar caminatas nos resulta más difícil, nuestro bebé ha crecido, estira sus piernecitas, bosteza, mueve sus manitas pequeñas y como tampoco tiene espacio, hace lo que puede, ambos debemos comprendernos con amor, debemos desarrollar esa capacidad de empatía y comprensión para entendernos y no sólo pensar en nosotras y en las incomodidades que estamos viviendo; sino en lo que los bebés pasan también. 
Es hora de preparar el bolso pañalero del bebé y el bolso para la mami para el día tan esperado, que no falte nada. La matrona nos dará el listado de las cosas que debemos tener preparados y no esperar el último momento. Si bien es cierto que tenemos una fecha aproximada de parto, este se puede adelantar, a no ser que ya tengas programada el parto por cesárea, en ambos casos debemos ser precavidas. Si por alguna razón se te pasó acudir a la matrona para que te explique qué cosas llevar, búscalo e infórmate a través del Internet.

Este es el listado de las cosas que yo preparé para el día esperado:
Listado para el hospital – 

Madre:

1 bata abierta

1 pijama tipo camisa y pantalón o pijama de lactancia

2 pantalones premamá que se pueden utilizar para la salida del hospital. Recuerda, que la barriguita aún no quedará plana, la seguiremos teniendo abultada; por tanto, los pantalones premamá nos seguirán valiendo. 

2 camisas o blusas con botones que nos faciliten la lactancia. Algo abrigado por si te toca dar a luz en invierno u otra estación del año. 

2 Sujetadores de lactancia

Braguitas pos parto

2 paquetes de compresa pos parto

Disco absorbente de lactancia

4 pares calcetines

1 pantuflas

1 chancla de ducha

1 toalla, aunque el hospital te proporciona, quizá quieras usar la tuya.

 Kit de maquillaje para vernos guapas aún en el hospital, no tenemos porqué mostrar cara de angustia, pasar un brillo en los labios y el pelo peinado marca la diferencia. En lo personal, me apasiona verme bien y estar arreglada, probablemente a partir de ahora quedará poco tiempo, siempre podemos apañarnos en la organización y gestionar mejor nuestro tiempo.

 Kit de higiene, cepillo de dientes, pasta, peine, desodorante, shampoo, suavizante de pelo, secador. También el hospital te proporciona algunas cosas, vuelvo con lo mismo, prefiero lo que habitualmente uso.


Para el BEBÉ

5 mudas de ropa completa para diario. Cada ropita en una bolsa individual (si puedes pegar una pegatina con el día escrito, mucho  mejor) camiseta interior tipo bodies, pantalón, guantes, gorrita, patucos, pijama de invierno/verano, jersey, baberos y  2 o 3 pañales que ya estén dentro de la bolsa individual. Así facilitamos el trabajo a las enfermeras y además depende cómo organizada seas con tus cosas y lo que realmente deseas  que le pongan el día del nacimiento y los siguiente días.

1 paquete de pañales desechables por si te lo piden y no tengas que estar enviando a comprar, siempre es mejor anticiparnos.

3 Mantitas/ 2 para el hospital y una caliente para regreso a casa

Para el aseo del bebé

Aceite o leche limpiadora

Jabón neutro

2 esponjas suaves para bebé

Cremita para el cambio de pañal

1 paquete de toallitas húmedas desechables

Colonia de bebés y peine o cepillo suave

Una botellita de alcohol de 70º, para curar el ombliguito, si te lo piden en el hospital, chupete con su porta chupete, biberón por si acaso. 
Además de la ilusión que nos hace tener todo preparado no podemos olvidar la bañera, sus toallas, la cuna y el cuco para la salida del hospital. El momento de la ducha es un momento especial, nos permite  interactuar con nuestro bebé. La cuna, preferiblemente una cuna colecho que le proporcione seguridad y evitar que duerma apegado a los padres cubierta de mucha colcha, almohada, cojines que le puedan producir una muerte súbita o ahogamiento. Del cansancio y sueño se nos puede pasar estar pendiente que no tenga más de lo necesario en su cuna, esto es opcional y una decisión personal, ambos padres debéis decidir si queréis usar algún tipo de cuna, sobre este tema hay mucho que debatir. Recomiendo que mientras sea pequeñito una minicuna colecho le vendría bien, posteriormente si deseáis  podéis pasarle  a una cuna un poco  más  grande y luego a su habitación para que haya más intimidad y privacidad entre lo padres, este proceso se puede realizar de manera progresiva, a veces somos los padres los que no queremos desprendernos de nuestros hijos y subestimamos su capacidad de aceptación a nuevos cambios, hay mucho que aprender de ellos.

Cada vez aparecen más accesorios útiles para bebés, pero si estás economizando tus gastos hay cosas que no son muy necesarias, es bueno comprar lo que realmente se va usar y se le va a sacar provecho a cada gasto que invertimos. 

Recuerda, los padres debemos estar pendientes de no caer en el agotamiento y rutina que implica el cuidado de un bebé y olvidarnos como pareja, necesitamos tiempo para los dos y retomar la intimidad, dedicación y amor conyugal. Si los padres no descuidamos esta parte, tenemos más opciones de brindar a nuestros hijos esa estabilidad emocional y el hogar deseado para ellos.
 

Preocupación Vs Ocupación

¿Crees sinceramente que la preocupación te ayuda cuando te sientes estancada y no sabes qué camino tomar?

La definición de preocupación según el diccionario de la Lengua Española “es un sentimiento de inquietud, temor o intranquilidad que se tiene por una persona, una cosa o una situación determinada”.

No podemos ocupar nuestra mente con pensamientos anticipándonos a los hechos sin que hayan ocurrido aún. Si ocurre o vuelve a suceder aquello tan temido, nunca será la misma experiencia, sabrás cómo atajarlo. Cada experiencia que vivimos es distinta, si lo miras desde otro ángulo, después de todo no es tan mala, aprovecha para sacarle partido, alguna ventaja, un nuevo aprendizaje.

Si te preocupas tanto, no hay espacio en tu mente para pensar de manera coherente, racional y tomar decisiones correctas o que se aproximen a lo acertado, lo más probable es que se tome decisiones guiadas por lo que sentimos en ese preciso momento; casi siempre las consecuencias serán negativas o frustrantes.

¿Cuántas veces nos levantamos desanimadas, sin humor, perdemos el deseo de arreglarnos y ponernos guapas?

Hay días que no te anima nada, te ves envuelta en un torbellino de problemas y no ves la salida, te preocupas tanto y no te das cuenta que podrías poner en riesgo tu salud emocional y físico.

¿Pensar en ayer y en mañana, sirve de algo?  Ni hablar si te pones a pensar en tu soledad, en la falta de trabajo, en tus amigos o enemigos, en tus ilusiones o desilusiones, en tus sueños y proyectos que aún no se realizan, en tus fracasos como emprendedora, como novia, amiga, madre y esposa, a veces no sabes ni por qué estás preocupada y sin embargo sientes angustia. El ayer ya pasó y el mañana traerá su propio afán.

¿Todos estos pensamientos solucionan tu vida en algo?

Si aún no sabes lo que te está pasando:

Analiza cada situación que te lleva a ese estado, piensa tranquilamente cómo podrías solucionarlo, si está en tus manos o depende de otros resolverlos y si sabes cómo, entonces actúa. Piensa también si esa preocupación es exagerada o simplemente te está llevando  a tomar decisiones urgentes y precipitadas.

¿Qué podríamos hacer?

  • Respira, respira y respira….
  • Tómate las cosas con más calma
  • Haz algo que te gustaría hacer y/o que lo dejaste aparcado
  • Deja tu mente en blanco, permite que los pensamientos maravillosos se apropien de ti.
  • Una ducha caliente aromatizante te vendría fenomenal
  • Habla contigo y di cosas bonitas sobre ti
  • Mira tus logros, por más que creas que son pequeñas no lo son, siguen siendo logros.
  • Descubre algo nuevo en tu interior, si no lo ves, sigue buscando, lo encontrarás.
  • El ejercicio moderado te ayudará, camina por el parque, siente la brisa del viento o los rayos del sol, siéntete en libertad.
  • Descubre un nuevo talento, juega con tu creatividad y si crees que no eres nada creativa, regresa a tu infancia o la infancia que deseabas tener.
  • Si te gusta la lectura, lee y ríete con ganas, que el mundo lo pueda notar.
  • Si te gusta escribir, escribe, no necesitas ser una gran escritora para empezar.

Dale un giro a la situación con una mente tranquila y encuentra la solución a ese problema.

Como has podido ver, hay un montón de cosas que podrías hacer.

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¿Cómo me veo?

De manera constante y equivocada muchas personas tienen un concepto negativo de sí mismas y de los demás. O vemos mucha virtud o muchos defectos.

Estamos llenas de ambas cosas, lo bueno y lo malo, así de imperfectas somos ¡Qué viva esa imperfección! Lo más probable que esto nos empuje a esforzamos por aprender y superar nuestros propios complejos y salir de nuestros bloqueos, y si aun así no lo logras, busca ayuda, esa ayuda también dependerá del esfuerzo y trabajo que tú misma realices con la ayuda de alguien.

¿Dónde está el punto medio?

Ese punto medio está en una buena autoestima. Una auto aceptación de ti misma y una buena auto imagen, dos conceptos básicos para una autoestima positiva.

Podemos vernos en un espejo con bastante facilidad la apariencia física, cómo vestimos, si somos delgadas o gordas, blancas o morenas, rubias o peli rojas, pequeñas o grandes de estatura, si tenemos pecas, granos o cicatrices, en fin… Podemos observar absolutamente todo si lo deseamos a la hora de mirar minuciosamente nuestros defectos, están  ahí delante de nosotras, gritándonos que tan imperfectas somos, e incluso es observable a los ojos de los demás, ellos también pueden verlo. Si usas esto como un análisis o una radiografía para medir (evaluar y analizar) tu estado emocional de manera constante te podrás dar cuenta cómo está tu estima.

A veces es más fácil mirar a los demás y valorar su estado y sacar conclusiones  maravillosas de sus cualidades, sus  virtudes. Admirar a una persona por sus cualidades, por sus luchas y victorias, por su perseverancia para lograr el éxito en la vida, es fantástico; pero hay una frontera entre admirar y copiar.

¿Quieres realmente ser cómo esa persona? ¿Buscas ser una copia perfecta de otros?

¿Te has acostumbrado a la opinión ajena, has esperado que los demás opinen positivamente sobre ti y  sólo eso te hace sentir segura?,¿y tú?….

¿Cuál es la opinión sobre ti misma, sobre tus capacidades, tus cualidades, tus defectos y tus debilidades?

¿Qué pasa si la opinión ajena sobre ti  es negativa?

¿Cómo te sentirías?

Cuando evaluamos nuestro interior, podemos encontrar cosas que nos ayudan a mejorar y lograr cambios positivos en nuestra persona, lo que los demás no pueden ver ni cambiar por nosotros. Por otro lado es difícil evaluarnos con sinceridad para evitar ver lo que no queremos ver.

 

Si buscas encontrar la perfección como súper mujer, no lo conseguirás, de nada sirve castigarte o torturarte emocionalmente  o  por todos los defectos que has encontrado, no te digo que lo aceptes y vivas feliz por ello; sino que te aceptes a ti misma con todo ese listado de defectos, dispuesta a cambiarlos para ser una mujer distinta y que se ame así misma. Puedes rechazar las actitudes, comportamientos, reacciones y emociones que te destruyen, te perjudican o perjudican a los demás. Todo esto es modificable, pero no debes olvidar de encontrar tu propia esencia.

¿Cómo podrías amar a alguien si no te amas a ti misma? ¿Cómo puedes demostrar afecto por otros si no lo haces por ti? Primero nosotras y luego será natural dar aquello que tenemos.

Generalmente nos frustramos cuando no recibimos la aceptación de los demás e incluso en algunos casos, podemos recibir rechazos, es difícil pasarnos la vida entera intentando caer bien a todo el mundo. Esto sucede en personas que aún no han descubierto su valía, quizás porque desconocen su importancia y lo lejos que se puede llegar con un estima sano.

La decisión es tuya, puedes hacerlo, empieza por ese cambio en tu interior, trabaja primero en ti por aceptarte y amarte. Deja que el dolor tome su viaje, que el pasado se desvanezca, deja libre los malos recuerdos, si estos son los que te atormentan, si algo te roba la paz, la alegría y las ganas de vivir, no te sirve.

¿Qué podrías hacer?

  • Invierte en ti, cuida tu salud física y emocional.
  • Haz lo que más te gusta y si no sabes qué es lo que te gustaría hacer, búscalo y descúbrelo.
  • No te preocupes por la opinión ajena, ocúpate de ti misma.

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El Consejo de un Padre

 

“Los consejos de los padres siempre quedan en la memoria de los hijos”

Tenía 13 a 14 años cuando mi padre me dijo: ¡Ve adelante!, ¡Nunca te dejes vencer!, ¡Sé la mejor en todo!, ¡No te quedes atrás!, ¡si tienes que cruzar el océano, cruza y persigue tus sueños!

Él, no quería que yo fracasara, podía sentirlo y ver a través de sus ojos, fue el único modo de  hacerme comprender que en la vida habían momentos difíciles, podría encontrarme con adversidades, situaciones complicadas y cualquier decisión que tomase tendría una consecuencia ya sea buena o mala.

Pensó que no le prestaba atención, en aquel momento mis oídos filtraban sus buenos consejos, que directamente se almacenaron en el disco duro de mi memoria y fue lo que siempre cargué en mi bolsito de mano, hasta el día de hoy me acompaña.

Creí en sus palabras, con certeza lo decía. ¿Cómo no creer, si hablaba con tanta seguridad?

Probablemente ya ni se acuerde de aquella conversación que tuvimos en medio de su desesperación. Como padre se sentía fracasado, intentando ver sus errores cuando las cosas en casa no salían como él lo deseaba o como él nos había enseñado, cuando se vio defraudado por la confianza que rompimos.

Los hijos no siempre aprendemos de los buenos consejos. Cuando somos muy jóvenes deseamos experimentar por nuestras propias fuerzas nuestra caída.

En esos momentos no imaginamos el dolor que les podemos causar y lo frustrados y decepcionados que ellos se pueden sentir, probablemente algo parecido estes  pasando con tus hijos, podrás comprenderlo mejor.

Las palabras de mis padres fueron las que siempre me acompañaron, y gracias a aquella conversación recorro el camino de la vida luchando para conseguir lo que deseo, Dios nunca me abandonó y me da la fuerza que necesito para vencer los obstáculos o adversidades.

Aprendí a recoger con mis propias manos las piedras que estorban mi camino y las tiro al lugar que les corresponde y continuo mi viaje, eso lo aprendí de mis padres, aprendí  a perseverar.

¿Cuándo lo puse en práctica?

Según maduraba y según las experiencias me enseñaban.

¡Dios bendiga a mis amados padres!

Si crees que tus hijos no te escuchan cuando desde el fondo de tu corazón les hablas, en algún momento de su vida lo recordaran, no desanimes, no pienses en lo peor. Las semillas buenas que sembraste desde que ellos nacieron, a su tiempo darán sus frutos.