Hablando con un Adolescente

En el colegio y en el Instituto seguramente ya habéis escuchado todo lo relacionado con la adolescencia, ¿verdad?  ya sabéis los cambios que os irá ocurriendo hasta que alcancéis la madurez. La adolescencia es una etapa complicada, se habla sobre la rebeldía, la edad del pavo, los gustos, influencias, la música, los amigos… es una etapa un poco difícil que todo ser humano debe pasar. Unos necesitan de más ayuda, tolerancia, paciencia y orientación, a diferencia de otros que lo sobrellevan bien. ¡

Vuestros padres ya lo han pasado, y cada uno tiene una experiencia particular de cómo ha vivenciado su adolescencia y ha superado ciertos obstáculos e incomprensiones. En teoría podéis tener toda la información que queráis referente a esta etapa, eso es muy bueno, informarnos nos ayuda, pero a la hora de la verdad os falta mucho por aprender y sobre todo por conoceros a vosotros mismos.

Llevar a la práctica los consejos de los padres, profesores o la familia para prevenir ciertas situaciones a veces es complicado. En esta etapa de nuestra vida, muchos(as) de alguna manera quisimos descubrir cosas, aun sabiendo que eran peligrosas, en ocasiones metimos la pata, lamentablemente aprendemos por dolor que por amor.

La madurez será valorada por vuestras acciones, a través de vuestras actitudes y comportamientos, y en cómo encaráis las consecuencias de dichas acciones, sobre la responsabilidad de llevar vuestra vida.

Os voy a explicar cómo va esto…

Después de haber vivido una etapa placentera de cuidados, mimos, arrumacos y comodidades durante vuestra infancia, crecer implicará asumir más responsabilidades, pero esas responsabilidades que debéis asumir algunas veces vendrán acompañadas de rebeldía, desobediencia y muchas ganas de cuestionarlo todo, supondrá enfrentamientos con vuestros padres, en gran parte va depender de vosotros sobre llevar de la mejor manera vuestra adolescencia,  no podéis olvidar que a vuestros padres les debéis respeto y obediencia.

Es una etapa que padres e hijos tenemos que aprender a lidiar con cada circunstancia difícil que nos encontremos, no sólo es responsabilidad de vuestros padres que os comprendan, también de vosotros que comprendáis a vuestros padres.

Las demandas por vuestra independencia, vuestra privacidad, el desapego de vuestros padres, las elecciones de vuestras amistades, los gustos particulares en cuanto a la moda y a la música, les deja preocupados. Este cambio repentino y esperado a la vez deja confundidos a todos los miembros del hogar, los padres siempre querrán verlos como sus niños(as), no porque lo sean; sino porque os aman y ese proceso de desapego les cuesta y los entristece, les llevará tiempo asumirlo y al final terminarán asumiéndolo.

Vuestros padres ya pasaron por todo esto durante su adolescencia, probablemente no fue igual, las generaciones van cambiando y las necesidades son mayores. No es solo responsabilidad de los adultos entenderles, sino también vuestra.

Durante este periodo sentiréis no solo los cambios físicos que son muy notables en chicos y chicas, sino también los cambios psicológicos, algunas veces estaréis muy sensibles, de mal humor e insoportables, pero no por eso vuestros padres y profesores están obligados a aguantarles y comprenderles. Vosotros también debéis poner de vuestra parte para saber controlar vuestras emociones y temperamento.

También sentiréis maripositas en el estómago cuando veáis  a un chico/chica que os guste, no hay ningún problema que os guste, pero no es el momento aún; todo puede esperar, todo tiene su tiempo, no queráis anticiparos al tiempo, no es necesario querer comerse el mundo anticipándose a cosas que requieren madurez emocional, los gustos pasan cuando no pensamos constantemente en ello.

El hecho que estáis creciendo, no quiere decir que los padres estamos en la obligación  de comprarles a nuestros jóvenes adolescentes lo que se les antoje o ceder a vuestros caprichos.

Si sois adolescentes obedientes, esforzados, responsables como hijos, como estudiantes, seguramente que vuestros padres encantados sabrán compensarles sin necesidad de pedir nada, ¡claro! Siempre y cuando, ellos cuentan con esos recursos. Muchas veces es más valioso un gesto cariñoso que un detalle material.

Cuando vuestros padres os dan consejos repetidamente hasta parecer cansino lo hacen porque tienen miedo que cometáis errores que los pueda llevar a la destrucción. Para evitar tal situación, basta demostrarles con buenas actitudes que sois inteligentes, que sabéis escuchar y poner en práctica sus consejos.

Cuando estéis enfadados, respirad tres veces para relajaros, daros una buena ducha, escuchad una música que os anime, siempre será una buena salida que levantar la voz o gritar a vuestros padres y ofenderles, eso sólo demuestra que aun estáis siendo niños.

En los cambios sociales, seguramente tendréis curiosidades por los grupos y nuevos amiguetes, pero aprended a escoger amistades que os aporten positivamente y que no sean mala influencia. Cada uno elige el amigo que desea y es dueño de sus decisiones. Nadie os puede obligar hacer cosas que os perjudique y ponga en riesgo vuestra vida o vuestra salud, nadie les puede obligar. Todo lo que hagáis tendrá una consecuencia ya sea buena o mala, dependerá de lo que hagáis y elijáis.

Si os encontráis con supuestos amigos que les obligan o chantajean a hacer cualquier cosa que no es buena o que les hace sentir mal, no son amigos, es mejor salir corriendo de ahí y abandonar a ese tipo de personas. No tengáis miedo de contarlo a vuestros padres, profesores o alguna persona adulta en la que confiáis y que os pueda ayudar.

Confiar y contar a alguien lo que nos pasa, aunque nos amenacen para no hacerlo, no es cobardía; todo lo contrario, estáis siendo valientes.

Si te gustó, puedas comentar en este post.