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Bebé en casa-Cambios por la Llegada de un bebé

Mamamorfosis hasta el final

Lo que tanto anhelamos ha llegado por fin. Pero… Existe siempre un pero, aunque mucho nos hemos mentalizado y hemos tomado consciencia de todo los cambios que implicaría la llegada de nuestro bebé, asumir la realidad nos cuesta como todo en la vida. Tranquila, no te agobies o desesperes, no te culpes ni te frustres por no hacerlo como esperabas o planeabas, no todo puede ser perfecto, no tenemos el control de todo; así que a respirar lentamente, tomarte las cosas con calma te ayudarán. Pídele a tu pareja o familia que te colaboren, sé sincera y exponles cómo te sientes si realmente tienes una familia comprensiva, hay casos que es difícil expresar esto para no herir sus sentimientos, especialmente a la familia política, si ese es tu caso, habla con tu pareja y que sea él quién les transmita el mensaje. Quizá no te apetezca recibir visitas en el hospital, estás en tu derecho, evita hacer las cosas solo para agradar a los demás, tómate la libertad de estar a gusto en tu recuperación, no siempre deseamos estar rodeado de personas en esos momentos en que el malestar aún no ha pasado y los cambios hormonales nos invaden, quizá no te apetezca arreglarte para recibir visitas o escuchar los comentarios imprudentes que puedan desagradarte o simplemente quieres descansar, dormir un poco, sentirte mimada y arropada por tu pareja o alguien especial. 

La alegría de tener a nuestro bebé en brazos nos da fuerza para soportar el dolor y recuperarnos pronto, pero existen muchos casos que es al revés, podemos estar más sensibles emocionalmente e incluso sufrir la famosa depresión post parto, si esto te sucede busca ayuda lo antes posible y abre tu corazón para recibirlo. No olvides que hay una criatura que te necesita, que no puede valerse por sí misma, que depende de ti, de tu fuerza, de tu amor, de tu dedicación y de tu tiempo. Estos momentos son cruciales también para nuestra salud emocional, experimentamos sentimientos encontrados, es normal que te agobies y hasta llores por cosas pequeñas que aparentemente en ese instante nos parece grande, no te preocupes tanto, eres una mamá que acaba de dar a luz y cada madre vive sus experiencias de manera particular; por tanto, nuestras experiencias no son comparables.

Los días irán transcurriendo y poco a poco te irás reponiendo de todo, paciencia y mucho ánimo.