¿Qué esperan los padres de sus hijos?

Probablemente no te has puesto a pensar o incluso, puede que lo hayas hecho y a lo mejor pensarás, mis padres……

  • Quieren que sea el mejor hijo del mundo
  • Esperan que sea como ellos fueron en sus tiempos
  • Sueñan que sea un gran profesional
  • No respetan mi privacidad
  • Se entrometan en mis cosas
  • No les importa lo que me pase
  • No les interesa lo que siento.

Bueno…si continuamos, nuestra lista de pensamientos se extendería. Los padres no siempre piensan así; sino todo lo contrario, esperan que sus hijos no cometan errores gratuitos, que no tomen malas decisiones, que no se dejen guiar y dominar por sus emociones y circunstancias del momento, simplemente que tomen en cuenta sus consejos. Algunas veces utilizan el disco rayado como su único recurso para que les escuchen, desean evitar fracasos y situaciones dolorosas e innecesarias.

Esperan que sus hijos sean fuertes ante situaciones adversas y obstáculos que la vida les pueda presentar; por eso les comentan y comparten sus experiencias personales de juventud. Aunque algunas veces suene a sermón aquella frase “No quiero que te pase lo que a mi me pasó”, “No quiero que se burlen de ti”, “No  quiero que te lastimen”.…a veces parece sobre protección, pero no siempre es así, sienten ese constante miedo  cuando detectan a un hijo en peligro o lo ven vulnerable ante las influencias nocivas y tentadoras al cuál su vida, su salud o su integridad se ve en riesgo.

Esperan que sus hijos sean disciplinados en todo, cuando lleguen a ser adultos, caminaran igual que aquél alumno que estuvo dispuesto  a ser disciplinado para aprender y para madurar formando su carácter  como un buen discípulo y llegar a ser un buen  maestro; por eso  te disciplinan o sancionan cuando haces algo errado del cuál fuiste advertido, o cuando te opones a las normas y límites que desde pequeño quisiste resistirte a obedecerlo y  a someterte.

El camino de la vida es un constante aprendizaje al cual el “yo” pide a gritos hacer su voluntad. En nuestro mundo, en nuestra sociedad, caminamos y funcionamos con normas, reglamentos, conjunto de leyes, sanciones y penalizaciones. Antes de caminar sólo por la vida deseando ser libre de tus padres, debes aprender a obedecer, escuchar, respetar, colaborar con las tareas de la casa y tomar conciencia que ser joven y adulto es una responsabilidad que sólo te compete a ti.

Tus padres esperan que confíes en ellos antes que en los amigos que no te pueden ayudar y en algunos casos, pueden ser un peligro para ti. Si observan que te relacionas con amistades peligrosas, se preocupan y sufren. Aunque muchas veces se equivoquen, siempre  querrán protegerte  de los tentáculos del peligro para que no caigas en sus redes.

Esperan que les tomes en cuenta en tus proyectos personales y en tus decisiones para que  puedan orientarte, porque así se sienten parte de tu vida y no que les estás excluyendo como seres inservibles y anticuados.

Cuando alguien te  rompa el corazón, te desilusionen, suspendas una asignatura, te sientas derrotado, pierdas a  un amigo o te sientas solo, esperan que corras  a sus brazos para consolarte y puedas contar con ellos en los momentos  difíciles.

Esperan que tengas proyectos, objetivos y metas que cumplir en la vida y vayas en busca de tus realizaciones hasta lograrlos. Si  han logrado en ti un hijo feliz y responsable de su propia vida, será su recompensa por el buen trabajo que hicieron contigo como tus formadores.

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