Nuestro Segundo Trimestre- EMBARAZO TRIMESTRE A TRIMESTRE

Mamamorfosis a los 40

¡Muy bien! Hemos empezado el segundo trimestre, lo más difícil ya ha pasado, menudo susto nos llevamos algunas veces, especialmente cuando ya vivimos experiencias de pérdidas de embarazo. Debemos tomarnos las cosas con calma, seguramente que las náuseas aún están presentes, a mi me pasa, las tengo muy a menudo, quizá seis o siete veces al día, mi sentido del olfato se ha disparado de tal manera que huelo absolutamente todo y es la justificación perfecta de mi organismo para rechazar los alimentos, nos han orientado sobre nuestra alimentación y los tipos de alimentos que debemos tomar y  aquellos que no. Por tanto, no hay excusa.

Entiendo que a veces se pasa muy mal, las náuseas y los vómitos son insoportables, en mi caso tuve que estar en reposo con las piernitas sobre los cojines por algunas semanas más. Reconozco que al ser una mujer activa e inquieta no podía quedarme en el sofá sin hacer nada, pero el solo hecho de pensar que si no obedezco las indicaciones de mi médico pudieran alterar mi embarazo, me hizo ser una embaraza obediente.

Al entrar al cuarto mes, experimenté distintos cambios y gustos. Mis antojos se enfocaron solo en verduras y frutas, generalmente los de color verde, empecé a rechazar el agua, no lo podía soportar, me provocaba vómitos más de los que ya tenía, ni modo, hay que beberla, es muy importante hidratarnos, debemos esforzarnos por alimentar bien a nuestro ansiado bebé.

Nuestro bebé se va desarrollando cada día, quizá aún no has sentido sus primeros movimientos. En el primer trimestre suelen moverse de manera involuntaria, yo lo sentí a la semana 12 y luego paró hasta aproximadamente la semana 17. Como estoy enfocada en cada experiencia, recuerdo con exactitud el día y la hora de su primer movimiento claro, fue un viernes a las 18:15 mientras tomaba una merienda con mis compañeras de trabajo, fue algo precioso que sentí, ya me imaginaba lo mayor que se hacía en mi vientre, que de alguna manera se estaba comunicando conmigo diciéndome, mamá estoy aquí, creciendo, mira como me muevo, tengo mucho espacio, aun soy pequeña…  esto es fantástico, nos volvemos más imaginativas. Estos momentos intenta apuntarlo en tu diario de mamá morfosis para que un día lo puedas recordar junto a tu criatura cuando haya crecido, alimenta en nuestros hijos su estima, es saludable. A ellos también les hace ilusión conocer de la boca de sus padres las experiencias que ambos vivieron, aunque nuestros hijos no recordarán nada de cuando estaban en nuestro vientre.

Aquí viene la transformación de nuestro cuerpo, quizá tenemos más energía y menos cambios de humor, probablemente nuestras hormonas se están ajustando. seguramente ya vamos notando la subida de peso, es aconsejable no subir más de lo recomendado, puesto que una vez que nazca nuestro bebé, si hemos aumentado mucho peso, bajarlo costará más, es importante cuidar nuestro cuerpo, forma parte del amor propio. Este es el trimestre de ir viendo nuestra ropa de maternidad, es bueno que puedas presumir de barriguita, siéntete feliz y orgullosa por llevar una criatura dentro de ti y demuéstralo, ponte ropa cómoda, aun con la tripita nos podemos ver guapísimas, hay un brillo especial en nuestros ojos y un semblante distinto en nuestro rostro.

  • Acércate a tu pareja, llénale de amor, no solo pensemos en nosotras, en sólo recibir atención y cuidados, también es el momento que lo libido vaya en aumento, no te prives, si hay alguna molestia consulta con el profesional que te asiste.
  • Ya que la tripa va ir en aumento, nuestra piel al estirarse está expuesta a sufrir las tan temidas estrías, dependerá también del tipo de piel y si hemos aumentado de peso más de la cuenta, antes que esto aparezca puedes prevenirlas usando cremas hidratantes y aceites corporales, de todos modos, háblalo con tu comadrona y cuando vengan los picores evita rascarte agresivamente. Particularmente odio las estrías y por ello pongo mucho énfasis en hidratarme con aceite de almendra o crema hidrante Rosa mosqueta.
  • Evita exponer tu rostro al sol y usa un protector solar adecuado, probablemente aparezcan las manchas en la cara, irán desapareciendo una vez haya nacido nuestro bebé.
  • Durante la semana 16 hasta la semana 20, sufrí a diario los famosos calambres, a veces en las dos piernas al mismo tiempo, especialmente por las madrugadas, todo esto es parte de los cambios que nuestro cuerpo está sufriendo por la presión que nuestro bebé en crecimiento ejerce sobre los nervios y los vasos sanguíneos que llegan a las piernas, por ello es mejor dormir de lado que de espaldas. En ocasiones sufrimos de hinchazón en los tobillos, manos y cara, nuestro cuerpo retiene más líquido para el bebé y nuestra circulación sanguínea es más lenta. Gracias a Dios no se me hincharon las piernas, pero se nota mi cara redonda.
  • No podemos olvidarnos del dolor de espalda, pelvis y caderas, a veces es necesario parar, descansar y relajarnos, nuestros huesos se están moviendo preparándose para el parto. Tampoco te olvides hacerte las revisiones con el dentista, trimestrales o cada dos meses, nos descalcificamos, por eso ocurre el sangrado de encías, hay que cuidar nuestra higiene bucal y evitar que se aflojen, a todo esto se suma, el aumento de acidez, las congestiones nasales entre otros. Ahora bien, cada cuerpo lo experimenta de distinta manera, hay síntomas que ocurren por regla general y otras no.
  • Acuérdate de relajarte, escuchar música, realiza respiraciones  profundas y lentas, si puedes permitirte hacer ejercicio como pilates, natación, yoga y caminar, mucho mejor. Dentro de todo, este trimestre es un poco más ligero.
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *